

El gobierno de Estados Unidos viene decidido a erradicar los insumos de origen asiático de nuestra región.
Esta postura coloca a Ciudad Juárez en el ojo del huracán, porque nuestra industria tiene una alarmante dependencia de los insumos asiáticos.
Llegó el momento de romper con un modelo de suministro que hoy pone en serio riesgo nuestras exportaciones.
Datos oficiales de la Secretaría de Economía revelan una realidad insostenible que también significa una gran oportunidad para nuestros empresarios industriales:
Las importaciones provenientes de Asia a Ciudad Juárez superan fácilmente el 70 por ciento del total de las mercancías que llegan desde el extranjero.
Siguiendo esta lógica podemos decir que siete de cada diez componentes, plásticos, metales o herramientas que ensamblamos aquí vienen de Asia.
Con los nuevos criterios de trazabilidad comercial pactados en el T-MEC, mantener este esquema es económicamente inviable.
El nuevo Grupo de Trabajo sobre Propiedad Intelectual y las reglas contra la triangulación vigilarán cada contenedor.
Si la maquila no sustituye de inmediato esas compras asiáticas, perderá los beneficios arancelarios del tratado.
Esto ya no es un debate sobre costos de logística; es un ultimátum de supervivencia.
Si las maquiladoras en Juárez no desarrollan proveedores locales o norteamericanos, perderán el acceso preferencial al mercado de Estados Unidos.
El riesgo de perder competitividad es inminente. Las auditorías del SAT y de la USTR estadounidense se van a enfocar en rastrear el origen de cada pieza.
La comodidad y economía de importar todo de Asia se convirtió en el peor enemigo.
Pero este hecho también representa una oportunidad, porque ahora las maquiladoras necesitan comprar insumos aquí.
Para ellos la meta es clara y urgente: necesitan sustituir ese 70 por ciento de insumos extranjeros y esa es la mayor oportunidad histórica para las PyMEs locales.
Este es el momento de trabajar coordinados con maquiladoras y gobierno para saber en dónde están nuestras mayores oportunidades de convertirnos en proveedores.
Necesitamos crear esquemas de sociedad con empresas estadounidenses principalmente, para así lograr fabricar aqui parte de esos insumos que hoy llegan de Asia.
Hagamos que Juárez pase del ensamble extranjero al desarrollo de valor regional.
Hoy mismo tiene que empezar una estrategia para esta transición forzosa pero sumamente rentable.
