
Como todos sabemos, la Administración General de Servicios de Estados Unidos inició el proceso para un proyecto de remodelación del Puente Libre.
Este proyecto implica cerrar el cruce de carga comercial por ese puente, lo que trae varios posibles impactos económicos y ecológicos a Juárez.
Una de las cosas que hicimos para evitar el cierre del cruce de carga por el Libre es una petición a la Comisión para la Cooperación Ambiental, un organismo que trabaja paralelo al Tratado de Libre Comercio México-Estados Unidos-Canadá.
Le pedimos a este organismo que revise si Estados Unidos hizo los estudios necesarios para asegurarse de que no habría un impacto ecológico en la franja fronteriza.
Y lo pedimos porque las 190 mil cargas que pasan al año por el Libre, obviamente, se van a ir por Zaragoza-Ysleta, llevándose la contaminación a esa zona, que está más poblada del lado de Juárez.
Bueno, pues esta organización ambiental nos dijo que ya empezó el trabajo de investigación para ver si la decisión de cerrar el puente libre a la carga afectaría a decenas de miles de juarenses.

Creo que hay desconocimiento sobre lo que implica cerrar ese cruce, en materia ambiental, en materia económica y en materia logística y por eso queremos comunicar algunos puntos.
1- En caso de que se cierre el cruce de carga comercial por el puente libre, ni la ciudad de El Paso ni Juárez tienen la infraestructura para mover los 190 mil tractocamiones anuales por Zaragoza, porque difícilmente se irían al puente de tornillo Guadalupe o a Santa Teresa.
2- Hace 30 años, el puente Libre fue remodelado con dos colaterales, uno para los vehículos y el otro para la pura carga comercial.
Desde entonces quedó diseñado 100% para vehículos de carga pesada, e incluso se remodelaron los andenes, se agregaron bahías de revisión para los camiones y oficinas administrativas.
3- El puente libre es el único equipado con certificaciones para el cruce de ciertas mercancías que NO PUEDEN CRUZARSE POR OTROS PUENTES.

4- El proyecto de GSA significa mucha más contaminación porque contempla eliminar el cruce de carga comercial, pero aumentar las casetas para revisar autos particulares de 14 actuales a 40.
Con las 14 garitas pasan 34 mil vehículos particulares diarios, y al aumentar a 40 garitas pasarían cerca de 97 mil.
Tomando en cuenta que 1 tracto contamina lo mismo que 6 vehículos según estándares internacionales, aumentar el puente libre a 40 garitas para vehículos particulares es lo mismo que si metiéramos otros 16 mil tractocamiones diarios por ese cruce.
5- No existe un estudio del impacto económico de la pérdida de competitividad que vamos a sufrir al cerrar 6 de las 19 garitas de cruce de carga que tenemos en la ciudad.
Hasta ahora no se ha dado un diálogo internacional entre autoridades federales para anunciar el cierre del cruce comercial del que dependen cientos de maquiladoras.
Hemos visto algunas protestas de personas de El Paso pidiendo que se cierre el cruce de carga porque contamina sus vecindarios.

Claro que tienen derecho de hacerlo, pero se nos hace un tanto irresponsable que lo hagan sin la información adecuada.
Lograron un proyecto para quitar la contaminación de la zona del libre, pero la van a mandar a Zaragoza.
Es como el vecino que barre su casa, junta toda la basura y se la vierte al vecino de al lado, así es como lo estamos viendo nosotros. Quieren mandar toda esa contaminación para el lado del este.
Para que los pasemos y los juarenses podamos comer, vestir y tener empleos, es necesario cruzar las cargas. Hoy es imposible vivir sin ese impacto al que llamamos huella de carbono.
Claro que podemos buscar alternativas para reducir la contaminación, pero no se trata de echársela a los vecinos o de cerrar un puente sin los estudios correspondientes.
Nosotros estamos esperando que la Comisión para la Cooperación Ambiental tome sus medidas.
Creemos que van a frenar este proyecto porque no es ambientalmente viable, genera mucha más contaminación y a la vez obstaculiza a la economía de nuestras dos ciudades
